sábado, 4 de abril de 2015

Reliquias y creencias


¿Qué opinión tiene de las reliquias cristianas, desde el punto de vista científico? Con esta interesante cuestión me tomaba el aperitivo del pasado 31 de marzo, martes santo para más señas.

Me había llegado a la sección de comentarios del blog, de parte de un amable y prolífico seguidor de nombre Anónimo. Y guardaba relación con la entrada del día anterior que di en llamar: 'Disfruta de la Semana Santa de Sevilla'.

Y aunque creo que ya me he manifestado en asuntos como éste, soy de la opinión que nunca está de más darle otra vuelta de tuerca al asunto. Otrosí, en esta ocasión, se incide sobre un aspecto poco tocado a mi entender: el de las reliquias cristianas, enfocado desde los campos de la religión y la ciencia.

Lo que está bien, bastante bien. Así que, dando los coletazos ya la Semana Santa, me pongo con él.

Reliquias e iconos
Para empezar he de admitirles que esto de las reliquias no lo acabo de entender del todo. Y me refiero a todas las que con mayor, menor o ninguna propiedad se acoge bajo este término.

De modo que meto en el mismo saco a los restos que corresponderían a una persona santa, a un lugar sagrado o a la Pasión, a la muerte o la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Y no lo entiendo porque, en primer lugar, no tengo claro si estamos hablando de auténticas reliquias, de reliquias falsas o si, tan solo, son iconos. Porque evidentemente no son lo mismo.

Así que habrá que asentar las bases para establecer las diferencias. Y como punto de partida, para este contexto en concreto, planteo el siguiente par de definiciones:

Reliquia: “Cuerpo de una persona santa, o parte de él, que es venerado. Se consideran también reliquias, los ropajes y objetos que pudieran haber pertenecido al santo en cuestión o haber estado en contacto con él”.

Icono o ícono: “Toda aquella representación religiosa de Jesús, María, los santos, los ángeles, diferentes sucedidos bíblicos, etcétera, realizada por el hombre”.

Quiero decir con ello que puede ser un icono: una pintura plana realizada sobre distintos soportes, pero también puede estar en relieve, hecho de metal, esculpido en piedra, bordado, fabricado en papel, un mosaico, un repujado, etcétera. De iconos tenemos llenas nuestras iglesias y templos.

Y con las definiciones dadas, las inevitables incertidumbres que les acompañan. O lo que es lo mismo. Tirando de navaja, de Navaja de Occam, claro.

Navaja de Occam
Unas incertidumbres que proceden tanto de parte del que “ofrece” las supuestas “santas bondades” del objeto, como de parte del que las recibe como tales. Empecemos por aquí.

Porque claro, hay una cuestión de partida ¿Sabe la gente de la calle, el creyente lego, de lo que le están hablando en realidad?

Para estas personas, el vestigio del que estemos hablando, ¿se trata de una reliquia constatada?, ¿es tan solo un inocente icono?, ¿o por el contrario se trata de una falsa reliquia, es decir una reproducción humana, un icono, que se pretende pasar por lo que no es?

Estarán conmigo que no es lo mismo ser, que no ser, que aparentar o intentarlo.

Y en cualquier caso ¿Qué aporta a una persona la demostración de que, la así llamada, Sábana Santa, por poner un ejemplo de supuesta reliquia, sea o no el sudario que albergó el cuerpo de Jesucristo? ¿Qué tiene que ver esa tela con la fe cristiana?

Visto así, ¿qué clase de fe es ésa que necesita de la ciencia, para que le confirme que es cierto en lo que cree?

Porque si lo es, ¿qué mérito tiene entonces ese creer? Como dice la copla “callejuela sin salida, donde yo vivo ‘encerrá’, ni de noche de día, ‘ni pa lante ni pa tras’”.

No sé qué piensa usted al respecto, pero yo lo veo una cuestión mollar. Para mí son preguntas hijas de una inquietud racional y, por ende, en busca de respuestas.

Pero esto es tan solo la visión del asunto, desde el lado del receptor. Como quien dice, la parte contratante de la segunda parte ¿Qué hay de la parte contratante de la primera parte?

¿Qué piensa quien está mostrando el supuesto objeto sagrado? ¿Para él es auténtico o, por el contrario, es falso? Y sea un pensamiento u otro, ¿lo cree porque así lo quiere, o lo sabe por demostrado científicamente?

Por su parte de qué estamos hablando, ¿de crédula creencia o de ciencia cierta?



2 comentarios :

Anónimo dijo...

Gracias.

Un sevillano creyente dijo...

¿Qué opinión tiene del lignum crucis?