Tal vez la naturaleza sea fundamentalmente fea, caótica y complicada.
Pero si es así no me interesa.

William Thomson, físico y matemático británico (1824-1907)

martes, 30 de junio de 2009

Karl Friedrich Gauss

Nadie pone en duda que este matemático, físico y astrónomo alemán es uno de los científicos más completo de todos los tiempos.

Sus aportaciones en campos de la física y la matemática, tan diversos como la aritmética, la geometría, la óptica y la mecánica, le hacen acreedor de esta calificación.

Gauss, una mente prodigiosa para las matemáticas desde que era un niño. Por eso lo reconocían como el Príncipe de las Matemáticas.

lunes, 29 de junio de 2009

¿Es verdad que se oye el mar dentro de una caracola? (y II)

(Continuación) Les decía que cualquier otra respuesta que no sea la científica, es un cuento para niños, una credulidad para ingenuos u otra magufería más para incautos.

Recuerden que una credulidad no es una idea que un hombre posee, es una idea que posee a un hombre. Conforme. Pero, ¿por qué en una caracola se oye mejor que en un vaso?

¿Por qué en una caracola se oyen mejor que en un vaso?

domingo, 28 de junio de 2009

Louis Pasteur: K.O. a los gérmenes


Sin ser médico está considerado como el padre de la bacteriología, ya que desarrolló la teoría microbiana de la enfermedad.

Aplicando el principio de debilitación de los gérmenes preparó, con todo éxito,l a vacuna contra la rabia. Nació así, la vacunación moderna.

Como ya saben, esta entrada también procede de esa particular epifanía científica que se apañaron entre Mingote y Sánchez Ron.

De don Luis está todo dicho ya.

sábado, 27 de junio de 2009

¿Es verdad que se oye el mar dentro de una caracola? (I)

Si atendemos a lo que dice la creencia popular y a nuestra propia experiencia, diríamos que sí.

Pero si lo pensamos con detenimiento y racionalidad debemos decir, pues que no.

Que no es lo que nos dicen, que no puede ser. Que no es el mar el que suena ahí dentro.

¿Qué se ha dejado el mar en el interior de una caracola? Es evidente que cualquier cosa menos el ruido de su oleaje. Entonces, ¿qué es lo que se escucha?

viernes, 26 de junio de 2009

jueves, 25 de junio de 2009

¿Cuál es la razón de que el vino se conserve en botellas verdes?

La respuesta, así de entrada, parece evidente: para protegerlo de la luz solar.

Bien, pero, ¿por qué es precisamente de color verde?, y ¿de qué protege al vino?

En un principio, el motivo del color verde proviene del método con el que antiguamente se fabricaban.

Resulta que las primeras botellas eran de color verde olivo, casi translúcido, debido al humo que despedía el carbón de turba que se utilizaba para su fabricación.

O sea que el color del vidrio no tiene nada que ver con la conservación del vino.

miércoles, 24 de junio de 2009

¿Rana o caballo?

O ambos animales.

Está visto que lo que vea dependerá de su posición relativa. Un giro de cabeza de 90º, dextrógiro o levógiro, es más que suficiente para pasar de una a otra.

¡Ojo! Nuestros ojos nos mienten ¿O es el cerebro! Curiosidades ópticas.

martes, 23 de junio de 2009

Gauss, los extraterrestres y el teorema de Pitágoras

(Continuación) Ya desde los comienzos del siglo XIX, el hombre ha mostrado inquietud por comunicarse con las posibles civilizaciones extraterrestres.

Y no faltaban ideas basadas, sobre todo, en el uso de la luz como método de comunicación.

Pero aún faltaba un poco de tiempo para el empleo de la electricidad y las ondas de radio, por lo que había que adaptarse.

Por eso, una de las propuestas fue la de escarbar una trinchera de 20 millas en el Sahara, llenarla de queroseno y prenderle fuego.

Según sus autores, la luz de las llamas sería visible, mediante telescopio, por una posible civilización marciana o selenita. No está mal.

Gauss también pensó algo al respecto. Hacia 1820 especuló que si vivían selenitas y eran inteligentes, había que demostrarles que nosotros también lo éramos. Y ni corto ni perezoso propuso que se modificaran el aspecto de algunos bosques de pino de Siberia.

Se formarían tres cuadrados que delimitaran un triángulo rectángulo. Una demostración visual del conocido Teorema de Pitágoras.

Una prueba gráfica, para cualquier civilización avanzada con conocimientos de geometría y trigonometría, de que en nuestro planeta azul existía una civilización inteligente.

Un triángulo pitagórico con su ángulo recto, era la señal de su inteligencia.

Es curioso que, aproximadamente un siglo después, el escritor Pierre Boulle utilizara esta misma idea como muestra de inteligencia.

Lo hizo en su conocida novela "El planeta de los simios", y la utilizó Ulises Mérou, el protagonista humano al querer mostrar su inteligencia a la chimpancé Zira.

Gauss, un hombre distraído y enamorado

Para acabar con este anecdotado gaussiano les referiré algo de su vida privada. En 1805 se casó con Johanna Ostoff quien por desgracia no gozaba de buena salud.

Desde finales de 1807, su delicado estado hacía que el médico acudiera a visitarla cada día. Y mientras la atendía, Gauss deambulaba por la casa triste y preocupado.

Uno de estos días, al entrar en su despacho, sus ojos se posaron en una de las investigaciones, que por entonces estaba desarrollando. Y poco a poco se fue centrando en ella hasta quedar absorto.

Tanto que cuando el doctor se acercó para comunicarle que su esposa se estaba muriendo, por lo que convendría que fuera al dormitorio, no se le ocurrió otra cosa que decirle con gesto despreocupado: “Sí, sí, pero pídale que espere un momento hasta que acabe con esto”.

Un hombre distraído.

Por suerte no se produjo el desenlace fatal, y en 1809 tuvieron un tercer hijo tras cuyo nacimiento su esposa murió.

A pesar de que quedó destrozado por la pérdida, se casó con una amiga íntima de su primera mujer, con quien tuvo otros tres hijos. Es ley de vida.

Sin embargo Gauss siempre quiso a su primera mujer. Análisis químicos realizados a ciertas manchas que aparecen en algunas cartas escritas por él y donde hablaba de su primera esposa, han demostrado que son lágrimas vertidas por propio Gauss.

Un hombre enamorado.

lunes, 22 de junio de 2009

Libro Recomendado 18: La fuente de todas las ciencias

De manera excepcional, hoy les traigo un libro que no les recomiendo en absoluto como texto de ciencia. Si acaso como curiosidad, dada la enorme cantidad de errores científicos, que de todo tipo, contiene.

Algo propio de muchos libros de ciencia antiguos. Ya se sabe que las ciencias adelantan que es una barbaridad, lo que no ocurre en arte. Por eso de ciencia conviene leer lo más moderno, mientras que de arte es preferible, casi siempre, lo antiguo.

Su título es “La fuente de todas las ciencias” y fue escrito por Jean Pierre de Lyon en el siglo XIII. Se trata de una arcana enciclopedia, que estaba destinada a responder a todas las dudas de los hombres del siglo XIV.

Su valor no reside, claro está, en sus “conocimientos” sino en su antigüedad y en sus poco científicas respuestas. Estos son algunos ejemplos:

- ¿Por qué los pájaros vuelan? : Porque el aire es caliente y picante
- ¿Cómo es de grande el mundo? : Es tan largo como ancho
- ¿Cuántos cielos hay? : Tres. El cielo azul, el oscuro firmamento y otro que no se puede ver
- ¿Dónde va el fuego cuando se apaga? : Vuelve al sol desde donde vino
- ¿Dónde va la sangre cuando el cuerpo muere? : Vuelve a los mares y ríos de donde vino.

Bueno y así todas. Como pueden ver se trata de toda una “joyita científica”.

Las primeras copias del libro fueron escritas en francés por su autor y, con posterioridad, fue traducido al inglés, catalán y alemán.

Hace unos años se subastó en Sotheby’s una copia en francés de 1410, ricamente ilustrada y en perfectas condiciones de conservación. Algo raro en este tipo de publicaciones.

domingo, 21 de junio de 2009

Príncipe de las Matemáticas

(Continuación) Gauss fue un niño prodigio en Matemáticas y lo siguió siendo toda su vida. No en vano es conocido como el "Príncipe de las Matemáticas".

Un título bien justificado si no atenemos a sus numerosas aportaciones en diferentes campos: Teoría de Números, Álgebra, Geometría Diferencial, Aritmética, Estadística, Análisis, etcétera.

Quizás la característica principal de su obra, sobre todo en matemáticas puras, sea haber razonado con lo particular como si fuera general.

Un método que le valió el reconocimiento del mundo científico. Y como muestra del mismo nos sirve el siguiente botón.

En cierta ocasión el barón A. von Humboldt (1769-1859), famoso viajero y amante de las ciencias, preguntó al astrónomo y matemático francés Pierre Simón Laplace (1749-1827) quién era el matemático más grande de Alemania. Éste le contestó que el matemático J. F. Pfaff (1765-1825).

“¿Y Gauss?”, le preguntó asombrado von Humboldt. A lo que, con rapidez, Laplace respondió: “No. Pfaff es el más grande matemático de Alemania, pero Gauss es el más grande matemático del mundo”.

Una afirmación que, dos siglos después, sigue siendo aceptada por muchos.

Gauss, un científico multidisciplinar
A pesar de que llegó a afirmar que “La Matemática era la Reina de las ciencias y la Aritmética la Reina de las Matemáticas”, Gauss también realizó importantes contribuciones a otras ciencias como la Física, Astronomía, etcétera.

Con poco más de veinte años pudo calcular la órbita del planetoide Ceres, el “nuevo planeta” descubierto por G. Piazzi, y para ello sólo necesitó tres mediciones de su posición.

Tampoco es que hubiera muchas más en esa época.

También realizó aportaciones en electricidad y magnetismo. Junto con el físico W. Weber formuló una teoría general del magnetismo terrestre, y hacia 1833 inventó un telégrafo eléctrico, semejante al que en los EEUU hizo J. Henry.

Él fue el inventor del heliotropo, instrumento que reflejaba la luz solar a grandes distancias y que facilitaba los cálculos en las operaciones geodésicas, de mediciones terrestres.

Y por supuesto sus aportaciones en matemáticas contribuyeron, de forma fundamental, en la búsqueda de soluciones para complejos problemas de diferentes ciencias.

En fin, que su ágil y privilegiada mente nunca pareció que dejara de funcionar. Lo digo porque con 62 años se propuso aprender ruso y lo consiguió. No le digo más. (Continuará)

sábado, 20 de junio de 2009

Doce elefantes, seis cabezas


Esta ilustración de una antigua caja de cerillas muestra doce (12) elefantes. Sin embargo, sólo hay seis cabezas (no cuenta el elefante del centro) ¿Cómo es posible?

Con la ayuda del cerebro el ojo humano es capaz de reconocer una imagen, aunque algunas de sus partes las comparta con otras imágenes.

Conclusiones erróneas.

viernes, 19 de junio de 2009

Gauss, un niño prodigio

Johann Karl Friedrich Gauss (1777-1855), desde muy pequeño fue un niño prodigio en matemáticas.

Y cuando les digo desde muy pequeño, es porque lo fue desde muy, muy, pequeño.

Por si no me creen, ahí van un par de anécdotas de su precocidad matemática.

Hijo de un modesto constructor, se encontraba un día junto a su padre mientras éste elaboraba las nóminas de los empleados.

Una larga y tediosa operación que el joven Gauss seguía con gran atención y que al ver que su padre la daba por concluida le previno: “Padre has hecho mal la cuenta, el resultado debe ser...”.

jueves, 18 de junio de 2009

Poesía y Ciencia


Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista.

Mientras la humanidad, siempre avanzando,
no sepa a dó camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

G. A. Bécquer, poeta sevillano (1836-1870)

miércoles, 17 de junio de 2009

Enroque de Ciencia - 050


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

DÍA EMISIÓN : Miércoles

HORA : 20:00 / 20:30

DÍAS REDIFUSIÓN :

Sábado de 14:30 a 15:00 h
Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 17 de junio de 2009, trataremos los siguientes contenidos:


1. ¿Cuál es la razón de que el vino se conserve en botellas verdes?

2. Libro Recomendado: “La fuente de todas las ciencias

3. El baño (de) María

4. María la Judía, ¿realidad o leyenda?

5. ¿Es verdad que se oye el mar en una caracola?

6. ¿Por qué se oye peor en un vaso?



¿Qué es el Síndrome del Apagón Emocional?

Hace unas entradas les contaba que el pasado mes de mayo, bien podía deber su nombre al hecho de estar dedicado a las personas mayores, maiores. Pues bien de ancianos les quiero hablar ahora.

En concreto de una nueva enfermedad, descubierta no hace mucho, y a la que le han dado un nombre impactante: el Síndrome del Apagón Emocional. Por supuesto en los EEUU, dónde si no.

Todo empieza un día en el que un anciano, aparentemente sano y sin causa aparente, decide que ya ha hecho lo suficiente en la vida y que no quiere vivir más. Por lo que en un breve periodo de tiempo, sin más, se muere.

Lo sorprendente de la defunción viene cuando, al practicarle autopsia, no se encuentra ningún fallo orgánico que justifique el fallecimiento. Se podría decir que acaban muriendo de viejos, más que de una enfermedad.

Y lo curioso del caso es que aunque ya tiene nombre, síndrome de apagón emocional, no existe ningún trabajo científico que demuestre su existencia. Ni hay datos sobre el número de personas a las que afecta. Nada de nada. Pero ahí está. Como 'las meigas, que existir no existen, pero haberlas haylas'.

Dicen que es como si les inundara un sentimiento de rutina, que no les permite encontrar estímulos para seguir viviendo. No es una depresión, sino una falta de ilusión. Un sentir que ya no tienen nada y que nada son. El apagón emocional es un prolegómeno de la propia muerte.

¿Para qué vivir más?

Las personas que están al cuidado de ancianos en geriátricos, cuentan que se nota perfectamente cuándo los ancianos deciden que están hartos. Cuándo pasa por sus mentes un ‘hasta aquí hemos llegado’. Siempre ocurre de la misma manera.

El primer síntoma es la apatía. Se niegan a caminar y no contestan cuando se les habla. En su mente hay una sola pregunta: "¿para qué vivir más?"

El segundo es que dejan de comer. Saben que si lo hacen, se mueren. Y a ello se ponen. Y nuestro único recurso es entonces sondarles y obligarles a vivir. Terrible.

Desde el punto de vista de la ciencia se entiende como un desajuste a nivel cerebral, que se da cuando las personas pierden la ilusión y la motivación. Es como si envejecieran rápidamente y el sistema defensivo ya no les defendiera de nada. Algo que puede suceder, por lo general, después de la jubilación.

Y en España hay siete millones y medio de personas con más de 65 años y la esperanza de vida supera los 80 años. Así que precaución. La vida de nuestros mayores nos va en ello.

martes, 16 de junio de 2009

Charles Darwin (1809-1882)


En este Año del Señor 2009 se cumplen 200 años de su nacimiento y 150 de la publicación de su obra decisiva, “El origen de las especies”. La obra que revolucionó la biología.

Darwin, una persona apasionada por la ciencia, la vida y la humanidad que nos hizo reflexionar sobre porqué somos como somos.

Junto a Galileo, Newton y Einstein es uno de los científicos más influyentes y conocidos de todos los tiempos.

No sólo cambió el curso de la ciencia sino que además revolucionó la historia de la humanidad.

lunes, 15 de junio de 2009

¿Para qué se emplea la lejía?

Ya que la respuesta parece evidente aprovecharé, antes de darla, para introducir algunos datos del producto en cuestión.

Desde el punto de vista químico, la lejía es un compuesto químico de nombre hipoclorito de sodio y fórmula NaClO, aunque en estado sólido se suele presentar en forma de sal pentahidratada, NaOCl • 5 H2O.

Fue sintetizado por primera vez en 1785 por el químico francés C. L. Bertholet, que lo bautizó como 'agua de Javel'. Una especie de homenaje al nombre del barrio periférico de Paris, donde la obtuvo por primera vez, Javel.

Aunque la verdad es que se la conoce más por algunos de sus nombres comunes o vulgares, a saber: lejía, cloro, agua lavandina.

Por su naturaleza y estructura es un fuerte oxidante, barato de obtener y con un amplio espectro de aplicaciones por tanto.

Algunas aplicaciones
La primera de ellas fue en la industria textil, como blanqueante de los tejidos de algodón, al ser capaz de decolorar cualquier colorante.

Con posterioridad se descubrieron sus propiedades como desinfectante, por lo que pasó a utilizarse en medicina.

Su aplicación genérica (material quirúrgico, camas, prendas, manos, heridas, etc) redujo el índice de mortalidad al 50%. Un avance sustancial.

Poco faltaba para que el también químico francés Louis Pasteur, a finales del siglo XIX, asociara los microbios con la causa de las infecciones y lo relacionara con las propiedades antisépticas de la lejía.

Fue un momento de máximo reconocimiento social para ella. Gracias a sus propiedades como activo agente antiséptico, los microorganismos causantes de las enfermedades, podían ser eliminados. Un salto importante para el hombre.

Otros usos
Y no quedan ahí sus aplicaciones. Por ejemplo, en dosis adecuadas, se emplea mucho como oxidante en el proceso de potabilización del agua. También se utiliza en las líneas de envasado de la industria agroalimentaria.

Y, en altas concentraciones, se aplica a los sistemas hídricos contaminados por la Legionella (torres de refrigeración, sistemas de distribución de agua en lugares públicos, etc.), para neutralizar su formación y desarrollo.

Y por supuesto la tenemos en nuestros hogares, en forma de disolución. La del bote que he visto en casa, tiene una composición de cuarenta gramos de hipoclorito por litro de disolución (40 g/L).

Una dilución que la hace aplicable para prácticamente casi todo, gracias a su poder fungicida y bactericida.

La usamos para la desinfección de toda clase de componentes: suelos, baños, cocinas, cerámicas, sanitarios. Y hasta para la desinfección de verduras y hortalizas. Una maravilla.

Pocos dudan en afirmar que la lejía es uno de los más económicos, potentes y eficaces germicidas, de amplio espectro, descubierto por el hombre. Puede ser.

“Que la he liado parda, ¿sabes?”
Como seguro sabrán, el hipoclorito de sodio también se utiliza como desinfectante en las piscinas. En el caso de esta aplicación no debemos olvidar que, en disolución acuosa, esta sal sólo es estable a pH básico. Precaución.

Al acidular en presencia de cloruro, tiende a liberar cloro (Cl2). Un gas tóxico amarillo-verdoso, unas dos veces y media más denso que el aire, de olor desagradable y tóxico. Por eso el hipoclorito se debe almacenar lo más alejado posible de cualquier ácido. Caución.

Un detalle que pasó por alto la socorrista de una piscina comunitaria, el verano pasado en la localidad de San Sebastián de los Reyes (Madrid). Seguro que recuerdan el incidente.

Provocó una nube tóxica de cloro gas, al mezclar por accidente e ignorancia dos productos para el tratamiento del agua. Uno de ellos nuestra lejía, el otro el ácido clorhídrico.


Pese al potencial peligro, por suerte, todo quedó en un pequeño susto. Al final, lo más increíble del caso fue la explicación de la socorrista, no muy puesta en el tema esa es la verdad. Al ser preguntada contestó:

- Me he equivocado de producto y… he echado ácido clorhídri… si… ácido clorhídrico encima de… sulfato de sodio… de… cloro… no sulfato no…
- …
- No sé lo que era.
- Que vamos, que la he liado parda, ¿sabes?

Por si la quieren ver.

domingo, 14 de junio de 2009

Vela y oscuridad

“Es mejor encender una vela, que maldecir la oscuridad” dijo Confucio quinientos años antes de Cristo.

Y sí. Por pequeña que sea su luz, parece que sea preferible a las negras tinieblas.

Va a tener razón, entonces, el proverbio chino. Mas, nada es tan sencillo como parece.

Sucede que los japoneses tienen otro proverbio al respecto que dice: “La oscuridad reina a los pies del faro”. O sea.

Que sí, pero que no. Porque claro, bien pensado...

Además está la pista que nos da el dibujo. Precaución entonces.

Ahí está la sabiduría. Que el inteligente lo dilucide.

sábado, 13 de junio de 2009

Otro CSI para Beethoven: La muerte del maestro (y II)

(Continuación) Ya les he escrito que el músico fue un hombre de salud débil y que siempre padeció muchas y dolorosas enfermedades.

Una de ellas era un edema abdominal y se convierte en la base de la tercera hipótesis sobre su muerte: la de la cataplasma asesina.

La cataplasma asesina
Precisamente para aliviar los dolores que le producía el edema su médico, el doctor Wawruch, le solía perforar la cavidad abdominal que luego sellaba con una cataplasma de jabón de sales de plomo. Sabía que éste desinfecta, y tenía la ventaja de impedir que las bacterias anidaran en la herida o entrasen en el organismo.

Y por supuesto también estaba al tanto de que, la toxicidad del plomo contenido en el bálsamo del tratamiento no era, ni por asomo, suficiente para envenenar y mucho menos matar a una persona sana.

Lo que sí ignoraba el doctor eran dos hechos fundamentales. Uno. Que los componentes de la cataplasma podían ser absorbidos por el hígado. Y dos. Que Beethoven padecía, sin haber sido detectada, una cirrosis hepática, a la que no le venía nada bien el plomo. Es lo que hoy conocemos como un efecto secundario no deseado.

Según sus anotaciones, Wawruch le realizó hasta cuatro punciones con sus correspondientes cataplasmas, en unas fechas que coinciden con las de los picos de los análisis, en los cuales la concentración de plomo se elevó sobremanera.

Es decir, cada vez que le perforó el abdomen para tratar el edema, se producía un aumento de la concentración de plomo en el pelo. Blanca y en vasija. Leche fija.

Conclusiones
Aunque quedan todavía resultados que analizar e interpretar, ésta hipótesis de la cataplasma asesina, se nos muestra como la respuesta más adecuada a la muerte del genio alemán. Pero no debemos descartar, por incontrovertibles, que surjan nuevas interpretaciones médicas. Ya saben, antes lo improbable que lo imposible.

Lo que sí es un hecho incontrovertible es que el maestro fue un hombre muy enfermo y durante muchos años, antes de su muerte en 1827, con tan sólo 57 años. Y que sin esas enfermedades hubiera podido vivir unos años más, a pesar del plomo. Como se suele decir, entre todos los mataron y él solo se murió.

Curiosidades funerarias
El funeral se realizó el 29 de marzo de 1827 y discurrió de su casa a la iglesia de la Trinidad y de allí al cementerio de Währing. Se estima que una multitud de más de veinte mil personas lo acompañaron. Una cifra importante incluso hoy. E inimaginable en aquella época.

Además le acompañaron varias orquestas y coros durante todo el recorrido, que no pararon de tocar. La marcha la presidían ocho sacerdotes y entre los asistentes, la presencia destacada del gran Schubert.

Como sabemos, Beethoven ya había estrenado su Novena Sinfonía antes de morir, aunque no la pudo oír. Su sordera ya no se lo permitía, si bien en ella, queda dicho, el plomo no tuvo nada que ver.

Y para acabar una curiosidad socio-económica. He leído recientemente que los cabellos a los que le hicieron el análisis de ADN, fueron comprados en una subasta de Sotheby’s en el año 1995, aunque se ignora lo que se pagó por ellos. El precio del saber.

Post data: Si se confirma que fueron las cataplasmas de plomo, podremos cerrar esta historia con el clásico latino: “Plaudite amici, comedia finita est”. Aplaudid amigos, la función ha acabado.

¿Cuántos enigmas históricos podrá ayudar a resolver el ADN? Está visto que el pasado empieza ahora, en el presente. Basta poner un CSI en ello y las técnicas adecuadas en su mano.

Claro que a veces, ni siquiera juntando los CSI de Miami, Las Vegas y New York se consigue. Y es que la ciencia la hacen los hombres. Qué quieren.


¿Qué es una vaca?


Sin comentario por mi parte. Usted, ya me dirá.

viernes, 12 de junio de 2009

Libro Recomendado 17: El científico rebelde

Bajo este título su autor, Freeman Dyson, recoge veinte y nueve ensayos, reseñas y discursos, agrupados en capítulos con títulos como: “Temas candentes de la ciencia contemporánea”, “Guerra y paz”, “Historia de la Ciencia y de los científicos” y “Ensayos personales y filosóficos”.

En ellos, este importante científico de 85 años, aplica las matemáticas a cuestiones relativas a reactores nucleares, física del estado sólido, ferromagnetismo, astrofísica y biología.

Y escribe sobre científicos que se enfrentan a problemas humanos: la guerra y la paz, los descubrimientos y avances en la ciencia, la religión y la ciencia, etcétera.

Y lo hace con una elegancia y sencillez envidiable, y en un formato relativamente breve. Lo que los hace irresistibles a la lectura.

jueves, 11 de junio de 2009

Cinemática lingüística

Palabras y movimiento, en una sola acción.

Es decir, Ciencias y Letras, juntas en un único fenómeno.

O lo que es lo mismo, Humanidades como efecto de una indivisa causa, la humana.

Sensibilidad y precisión de la mano, como le gustaba al poeta de Moguer.

¡Intelijencia, dame el nombre exacto de las cosas!

miércoles, 10 de junio de 2009

Enroque de Ciencia - 049


EMISORA : Radiópolis 98,4 FM Sevilla

RESPONSABLE : Carlos Roque Sánchez

DÍA EMISIÓN : Miércoles

HORA : 20:00 / 20:30

DÍAS REDIFUSIÓN :

Sábado de 14:30 a 15:00 h
Domingo de 11:00 a 11:30 h


En el programa radiofónico de hoy miércoles, 10 de junio de 2009, trataremos los siguientes contenidos:




Otro CSI para Beethoven: La muerte del maestro (I)

No es el primer CSI que dedicamos al genial compositor alemán. Ya le hemos traído en un par de ocasiones para explicar el enigma de su sordera.

Otro tanto nos va a ocupar el misterio de su muerte. Porque mucho es lo que se ha especulado a lo largo de casi dos siglos, sobre sus posibles causas. Y ahora, en los albores del siglo XXI, estamos en condiciones de determinarla.

No lo mató ni el arsénico, ni la morfina, ni una hidropesía, ni tampoco una inflamación del hígado. Hoy sabemos que murió de saturnismo o plumbosis. Es decir, de envenenamiento por plomo (Pb) ¿Y cómo lo sabemos? ¿Cómo llegó dicho plomo a su organismo? ¿Es que alguien mató a Beethoven?

El análisis del ADN del cabello
Todo se ha podido averiguar tras analizar uno de sus rizos. Aunque Beethoven fue enterrado casi sin cabello (los admiradores se quedaron sus mechones como reliquia) alguno que otro entrecano, con vagos restos oscuros, se salvaron del expolio capilar y pudieron ser analizados. El análisis de su ADN.

En este tipo de investigación los cabellos se comportan como si fueran “una especie de regla del tiempo”. Nos pueden dar una visión médica bastante completa de, hasta, los últimos cuatrocientos (400) días de la vida de una persona.

Así se pudo determinar que la intoxicación fue realizada con plomo, saturnismo, y que comenzó ciento once (111) días antes de la fecha de su fallecimiento en Viena, el 26 de marzo de 1827. Se estima que la alta concentración de plomo en su organismo, pudo haber sido unas cien (100) veces superior a la que hoy se considerable tolerable.

Aparte de los altos niveles de plomo, los análisis no encontraron ni el menor de los rastros de sustancias como arsénico, mercurio u opiáceos en el cuerpo del compositor. Así que asunto zanjado. La cuestión ahora es saber cómo llegó allí y en tan elevada cantidad.

Danubio azul
No se sabía con certeza la causa de tan masiva ingesta de plomo. Si bien existían numerosas hipótesis, bastante curiosas por cierto. Una de ellas apunta que Beethoven murió por comer pescado, pescado contaminado. Es la primera hipótesis, la llamaremos la del Danubio Azul.

Al parecer Beethoven solía tomar frecuentemente tencas y lucios, dos pescados de ríos que ya por aquella época, comienzos del siglo XIX, estaban fuertemente contaminados. Dicho de otra forma: el músico pudo ser una de las primeras victimas conocidas de la revolución industrial. Y que si el Danubio era azul, lo era por la tonalidad plúmbea de sus aguas. Azul plomo.

El factor en contra que tiene esta hipótesis es fácil de ver. Si hubiera existido dicho exceso de plomo en las aguas fluviales vienesas, tendrían que haber quedado testimonios escritos en los anales de la época, de otras intoxicaciones sufridas por el resto de la población. Unos documentos que no existen, ni a lo largo del siglo XVIII ni del XIX. Por lo que la descartamos.

El agua de los balnearios
Hay otra hipótesis relacionada también con el agua como vehículo de la intoxicación. Se sabe que Beethoven pasaba largas temporadas en balnearios, para reponerse de sus múltiples dolencias. Y es más que posible que en ellos bebiera y se bañara en aguas contaminadas por el plomo. No hay que pasar por alto lo frecuente que era en esa época, adjudicar propiedades curativas y salutíferas a las aguas de todos los manantiales. Algo que por desgracia no suele ser siempre así.

Pero volviendo a la hipótesis. Pudiera ser que el agua balnearia le contaminara, pero no parece que se pudiera explicar con ella, a nivel cuantitativo, el alto índice de intoxicación encontrado en su cuerpo. No. Beethoven murió de plumbosis, pero ésta no fue hídrica. Queda descartada por tanto la hipótesis del agua de los balnearios ¿Entonces?

De los estudios de esa especie de “regla del tiempo” que les hablaba antes, y que nos informaba de los últimos días de una persona, se pudo saber algo realmente sorprendente. No me negaran que es como un capítulo de CSI: New York. (Continuará)





martes, 9 de junio de 2009

Explosión de rayos gamma


La detectó el mismo 23 de abril, el satélite Swift. Una explosión de rayos gamma en la constelación de Leo y que duró apenas diez (10) segundos.

Se cree que este tipo de fenómenos, los más energéticos en el Universo, son debidos a estrellas que estallan, originando agujeros negros. Ni que decirles que algunos telescopios terrestres apuntaron hacia el lugar, entre otros los que posee en Chile, el Observatorio Europeo Austral.

De los datos obtenidos con uno de ellos, el VLT (Very Large Telescope), se han podido deducir dos hechos extraordinario. Uno, que se trata del fenómeno cósmico más lejano jamás observado hasta el momento; en lenguaje astrofísico tiene un corrimiento al rojo de 8,2. Otro, que es la explosión de rayos gamma más antigua jamás detectada; se estima que sucedió hace la friolera de trece mil millones (13 000 000 000) de años.

La imagen es una recreación artística.

2009, Año Internacional de la Astronomía

lunes, 8 de junio de 2009

Popeye y las espinacas (y II)

(Continuación) Indagando he sabido que, en lo tocante a la historieta, hay algo de incierto. De verdad a medias. Al parecer, el tuerto y cascarrabias marinero, cuando empezó como personaje de viñetas periodísticas, ya comía espinacas, pero sólo lo hacía por gusto. Popeye era fuerte porque sí, sin necesidad de dosis espinaqueras.

Nada es lo que parece en el mundo del cómic


No fue hasta años más tarde, ya convertido en héroe televisivo, cuando apareció esta asociación con la superfuerza de sus terribles puños. La misma que le permitía vencer al perverso Bruto, ante los ojos admirados de Olivia.

El motivo del cambio dicen que vino de muy arriba. Que fueron consignas directas del gobierno de los EEUU, interesado en esa época en un doble objetivo. Por un lado, en aumentar el consumo de vegetales entre la población civil, y por otro, en emplear las espinacas como producto nutritivo durante la II Guerra Mundial.

Y para ello se aprovechó de la enorme popularidad del pendenciero personaje, ya un auténtico mito televisivo. Con él mostró los efectos benéficos de la verdura, un objetivo que consiguió en ambos frentes.

En el civil, su consumo se incrementó en un 33%. Y en el militar, los panfletos de inflama patriótica llegaron a pregonar que se podría ganar el conflicto bélico, gracias a la energía de las espinacas.

Algo que el pueblo estadounidense creyó a pies juntillas. Lo que no está mal del todo. Sobre todo tratándose de lo que les iba en el envite.

Errores del mundo científico
Sea por motivos económicos, comprensibles. O patrióticos, justificables. La intencionalidad política no deja de ser un pecado venial. Un error intencionado pero perdonable. Máxime si la propia ciencia dice que se trata del alimento más rico en hierro. Y aquí es donde nace el pecado mayor. En este aserto científico de riqueza ¿De dónde viene la “leyenda férrica” de las espinacas?

Todo apunta a unas investigaciones bioquímicas que, en 1890, realizó el experto estadounidense en nutrición, J. Farrar, sobre las espinacas. Al parecer, tras la investigación y a la hora de tabular la composición obtenida del análisis, su secretaria cometió un infortunado error.

Al anotar el porcentaje del hierro, desplazó la coma decimal un lugar a la derecha de manera que, en vez de aparecer su real y natural composición del 3,0 mg, apareció la irreal y extraordinaria de 30,0 mg. Una dosis diez veces superior. Excepcionalmente alta.

Un error involuntario nada disculpable, si pensamos que tardó bastante en ser percibido por la comunidad científica. No fue hasta bien entrado los años treinta, del siglo XX, cuando unos científicos alemanes restablecieron el entuerto estadístico.

Del error a la corrección, algo que está bien y es necesario, pero que, a la vista está no fue suficiente, dado lo poco que ha servido.

A pesar de estar ya corregida la errata, en 1933, los dibujantes Dave y Max Fleischer asociaban en el cómic la hoja verde con el marinero. Nacía Popeye el devorador de espinacas. Y con él el mito. De la corrección de nuevo al error. Lo que no está tan bien.

Más errores del mundo científico
Por desgracia, las fatalidades se han seguido cebando en el asunto. Por ejemplo, en 1989, se publicó un libro “Ideas locas, ideas falsas en Medicina”, cuyos autores afirmaban que fue el británico T. J. Hamblin quien descubrió la falacia de la coma flotante espinaquil, y que lo hizo en 1981. O sea cincuenta años después de que hubiera ocurrido. Es el problema que tiene no acudir a las fuentes. Ya lo escribió, el mismo año en el que nació Popeye, 1929, el escritor francés George Duhamel: “El error es la regla, la verdad es el accidente del error”.

Un error, mejor dicho, una cadena de errores que han propiciado un retraso del conocimiento cierto. Un retraso que ha contribuido a la creación de una leyenda de sabiduría popular errónea que aún persiste, y de la que los medios de comunicación no ofrecen, por desgracia, tanta información.

Digo por desgracia porque, no olvidemos que esta verdura no sólo no es tan rica en hierro, sino que el organismo absorbe en muy baja proporción este mineral, cuando tiene un origen vegetal (variedad no hemo). Es de los productos de origen animal (variedad hemo) de los que lo que puede absorberlo en cantidad adecuada.

Algo importante a la hora de alimentar a nuestra familia. Una ley férrea que no debemos olvidar.

domingo, 7 de junio de 2009

¿Por qué el teléfono sigue funcionando cuando se va la luz?

La respuesta es evidente. Porque sigue estando alimentado con energía eléctrica.

Nuestros aparatos de teléfono fijos, los que tenemos en casa, reciben directamente de la central telefónica corriente continua.

Por eso, si se produce un corte de luz en nuestro domicilio no funciona ningún eletrodoméstico, pero sí lo hace el teléfono.

Ya que recibe la energía de la central telefónica, no del suministro eléctrico general.

Si por algún motivo, el corte de energía afectara también a la central telefónica, entonces entrarían en servicio, de forma inmediata, unos acumuladores situados en la propia central, capaces de proporcionar la energía necesaria para mantener el servicio telefónico durante un periodo, eso sí, limitado de tiempo.

Nada es para siempre.

sábado, 6 de junio de 2009

Popeye y las espinacas (I)

Todos los conocemos. Para muchos es una pareja bien avenida. Un buen maridaje entre la fantasía popeyesca y la realidad espinaquera.

Fantasía, la de la divertida y desinteresada asociación entre la ingesta de esta verdura y la adquisición de una fuerza sobrehumana. Realidad, la alimenticia afirmación, rigurosa y cierta en principio, de su alto contenido en hierro. Diversión y ciencia de la mano desde 1929. Hace ya ochenta años.

Pero, ¿y si yo les dijera que no es oro todo lo que reluce? Que el más célebre de los marines estadounidenses, el de la salud de hierro, espíritu de acero y antebrazo de bronce, no es más que un impostor. Un fierabrás descarado. Un charlatán de feria.

Y que por supuesto, frente a lo que han querido hacernos creer durante años, su superfuerza en el mundo del cómic no puede provenir de las nutritivas propiedades espinaquiles. Y lo que es peor, en la vida real, tampoco es cierto lo de su alto contenido en hierro ¿Cómo se queda?

Mi niñez
De entrada parece increíble. Basta con retraernos a nuestra infancia y adolescencia y recordar una de las muchas cantinelas de mamá: “Carlos, cómete las espinacas que tienen mucho hierro”. Ni que decirles que como a la mayoría de los niños, a mí las espinacas no me gustaban nada. Pero nada de nada.

Lo mismo que les digo de las espinacas me pasaba con las lentejas y los repollos, que parecían también disfrutar del mismo y extraordinario aporte férrico. En el caso de las lentejas, mamá acompañaba la comida con una de sus muletillas: “Las lentejas que el quiere las come y el que no las deja”.

Claro que ella sustituía la terminación con un rotundo “y el que no también”. O sea que estaban claras las opciones a la hora de comer en mi casa. Pero volviendo a sus propiedades nutritivas, y a tenor de lo dicho, me surgen varias preguntas:

a) ¿Tienen las espinacas hierro, sí o no? b) ¿Cómo es posible que estuviera equivocada mi madre? ¿Qué madre se equivoca cuando está su hijo de por medio? c) ¿Qué papel juega Popeye en todo esto? d) ¿Qué tiene que decir la ciencia?

Principios quieren las cosas
Lo cierto es que esta planta, de semilla oleaginosa y originaria de Persia, contiene bastante hierro. Por ejemplo, más que la mayoría de las frutas con unos tres miligramos por cada cien gramos de verdura fresca (3 mg/100 g). O sea que bien.

Pero hay otros alimentos, y comparados con ellos las espinacas tienen menos hierro. Es lo que ocurre con muchas otras legumbres y vegetales, como las lentejas y el repollo. Incluso tienen bastante menos que otros productos como el azúcar, el pescado, los huevos, el marisco o la carne.

En este último caso de la carne, su consumo presenta una doble ventaja ya que este oligoelemento, no sólo se presenta en más cantidad, sino que además, el hecho de venir unido a la hemoglobina lo hace ser más fácilmente absorbido por el cuerpo humano. Dicho en román paladín. Para la cosa del hierro, más vale una ración de hígado o morcilla que un kilo de espinacas.

Hay además otro detalle que no juega a favor de esta legumbre, en lo que concierne al hierro. Como contiene muchos oxalatos, que son inhibidores de la absorción del hierro por el sistema digestivo, las espinacas no se deben tomar sola (Que es lo que hacía Popeye, tomarlas directamente de la lata). Su ingesta se debe acompañar con carne o pescado, a fin de facilitar su correcta asimilación por el organismo.

Bueno pues ya lo sabemos. Las espinacas, a pesar de su fama, no son especialmente ricas en hierro. De modo que nuestra infantil rebeldía a su toma, difícilmente podría habernos ocasionado un desarrollo físico carencial y deficiente, como decía mamá.

Es decir que nuestras madres estaban equivocadas, eso sí, como lo estaba, por aquel entonces, todo el mundo. Una equivocación que tuvo una doble causa. Un error tipográfico en el mundo científico, y un plan político en el universo de Popeye. (Continuará).

viernes, 5 de junio de 2009

Pasatiempos. 25


Vamos con uno de reciclaje. En una fábrica reciclan todos sus materiales y pueden hacer un (1) vaso de papel nuevo con otros nueve (9) usados.

¿Cuántos vasos reciclados pueden fabricar, si inicialmente tenían quinientos cinco (505) vasos nuevos?

Solución: Se pueden fabricar 63 vasos.

jueves, 4 de junio de 2009

¿Quién construyó el primer submarino?

La semana pasada les hablaba de Julio Verne y de sus muchos inventos, entre ellos el submarino.

Pues bien un amable seguidor del blog me ha escrito para preguntarme ¿Quién construyó el primer submarino?

Como se habrán imaginado me ha faltado tiempo para buscar la respuesta. Aunque antes de dársela me gustaría apuntar un par de ideas.

Una social. Por la documentación existente, la exploración del mundo submarino tiene ya una larga historia a sus espaldas y como ocurre con otras muchas, ha sido más bien fruto de intervenciones individuales que proyectos colectivos.

La otra científica. El conocimiento del inmenso mundo sumergido de nuestro planeta, así como las acciones emprendidas para ello a lo largo del tiempo, no es posible entenderlos sin considerar el tipo de conocimiento científico que imperaba en el momento. Es sabido que somos hijos de nuestro tiempo.

Y tras el apunte la respuesta a quién construyó el primer submarino.

Alejandro Magno y el submarino
Aunque no hay prueba alguna que apoye la certeza de lo que afirma, existe un manuscrito del siglo XIII que relata cómo Alejandro Magno se sumergió en el mar, durante el sitio de Tiro, nada menos que en el año 322 a.C.

Ya se lo avisé. La curiosidad del hombre por los misterios del mar se remonta muy atrás en el tiempo.

La rudimentaria máquina de inmersión estaba formada por dos barcas, una invertida sobre la otra, unidas por tablones y revestida por varias capas de betún.

Estaba provista de unos orificios redondos, cubiertos por vidrio incoloro, que permitían observar a través de ellos y de una abertura inferior para permitir el acceso a su interior.

Medía ocho codos de largo (4 m) por cinco de altura (2,5 m) en su parte central y llevaba instalado un banco para dos personas.

Para la inmersión se aprovisionó con vino, una pierna de buey asada, pan, pepinos frescos, lámparas de aceite y túnicas secas, para cambiarse. O sea, que bien.

Por primera vez en la historia del mundo el hombre, encerrado en una máquina, se sumerge y respira, observando los secretos de los misteriosos reinos submarinos. Otra cosa fue conseguir que se moviera. Para ello hubo que esperar un poco, casi dos mil años.

Y desde entonces no son pocos los que, en ese tiempo, han pretendido ser el padre de la criatura submarina. Todo un sueño soñado.

miércoles, 3 de junio de 2009

¿Por qué este mes se llama Junio?

Lo cierto es que la etimología de su nombre, a día de hoy, aún es dudosa. Hasta tres hipótesis intentan explicar su origen.

De un lado, diferentes autoridades derivan el nombre de la diosa romana Juno, la diosa del matrimonio. De otro, se piensa que el nombre puede procede del de un poderoso clan romano, conocido como los Junius.

Y por último, hay quien localiza su origen en el latín, de iuniores (jóvenes). Es decir, junio es el mes dedicado a la juventud, como mayo, del latín maiores (mayores), lo está a los mayores.

Como ya hemos comentado en otras calendarias entradas, Junio era el cuarto mes del año en el antiguo Calendario Romano (aquél que sólo contaba con diez meses), y es el sexto en el actual Calendario Gregoriano, fruto de la adición de dos meses que realizó el que fue segundo rey de Roma, Numa Pompilio.

Con sus 30 días, se le suele representar iconográficamente con un segador de heno. Y poco más que decir de la historia de este mes. Pero sucede que en este caso, junio, tiene una historia particular anexa. Una intrahistoria ligada a este blog y al programa de radio homónimo. Perdonen la autocita.

Un primer miércoles de junio como éste, de hace ahora un año, comenzaba la emisión de Enroquedeciencia en la emisora Radiópolis de Sevilla. De modo que estamos de aniversario radiofónico. Gracias a todos.